El Castillo de Santo Iscle es un castillo de Vidreres, en la Selva. Hoy en día el castillo se encuentra abandonado, y aparte de limpiar la vegetación no se ha hecho ninguna actuación de consolidación o excavación con toda reglo. Se llega continuando el camino que trae a la Torre de en Llobet y a los pantanos.
Los restos del castillo se muestran en una planta bastante cuadrangular de unos 30 metros por lado. Se pueden detectar dos fases constructivas: la primera fase del siglo XII y XIII incluye la tueste sudeste de 15 metros de altura y tres pisos, muros adosados, cisterna y capilla dedicada a santo *Iscle y santa Victoria, de la cual quedan restos de las paredes y de de ábside semicircular. La segunda fase data del siglo XIV, incluye el resto de las torres, muros atalussats y revestimientos de muros antiguos. A todo el cercando del castillo todavía se conserva el cementerio. Este castillo perteneció a los vizcondes de Cabrera y a la primera noticia que se tiene es del 1194 como consecuencia de un pacto entre el vizconde Ponç III de Cabrera y el rey Alfons Y el Casto. El 1241 fue dado a la Orden del Templo pero devolvió en los Cabrera.
En la capilla del castillo se conservaban los restos de Iscle de Córdoba hasta que fueron dadas en 1263 al monasterio de Santo Salvador de Breda por el vizconde Guerau IV de Cabrera, El 1310 residía Elionor, mujer del vizconde Bernat Y de Cabrera. Fue ocupado por remences durante la última guerra remença y fue devuelto el 1485. Perdió su función militar, hasta el punto que la finca ocupada por el castillo pasó a manso de la familia Aulet, y fue aprovechada como la explotación forestal.