Nunca. Nunca me pinto con maquillaje brillante para la vida cotidiana: voy a la cafetería sin maquillar, nadie me reconoce: esto es una ventaja; vale la pena presentarse “con maquillaje”, todos susurran: “Sasha, Sasha”. No utilizo métodos anti-celulitis. No me siento sola, porque a mi lado está mi marido, el fotógrafo Igor Vishnyakov. A penas nos separamos: vamos juntos a sus sesiones y a mis desfiles.
Prefiero. El té verde. No bebo alcohol y el té contiene muchos más antioxidantes que el vino tinto. Uso los aceites naturales aromatizantes como perfume. Mi preferido es el de rosa.
Mi dieta. Soy vegetariana. A los 15 años dejé de comer carne roja por amor a los animales. Aunque a veces me permito un poco de pollo. Me encantan el pescado y las ostras. En la comida nunca me limito, aunque me esfuerzo por no comer nunca después de las 18h. Y el MacDonald’s y las patatas fritas no es que me sean indiferentes. ¡Simplemente no me gustan!
Después de una fiesta. No hay nada mejor que dormir mucho. Mi regla es irse a la cama antes de las doce, incluso si hay que escapar de un evento importante antes de tiempo. Mis amigos lo saben y no se molestan.
Me alegro. Cuando en una sesión fotográfica o el backstage de un desfile me maquillan con productos de Giorgio Armani. Las series de tonos de esta marca son los mejores del mundo, especialmente los Luminous Silo Foundation y Face Fabric.
No puedo sin. Mi colorista Lori (tiene un salón de belleza en Nueva York, en West Village) y sin mi entrenador personal de Kung Fu. Es una persona con unas capacidades increíbles, sin exagerar: un gurú. Llegó a Nueva York des del Monasterio de Shaolin. Junto con mi marido, ya hace cinco años que tomamos con él lecciones. Incluso practico ejercicios respiratorios, Guihon y meditación.
No necesito. Un cosmetólogo, eso seguro, porque tengo buena piel por naturaleza. Sin embargo, la cuido escrupulosamente: siempre me desmaquillo antes de ir a la cama, utilizo un montón de cremas y máscaras. Si me vierais en el avión: llevo un ejército de métodos de rescate: cremas hidratantes para que mi piel no se reseque. Sin engañaros os digo: mi favorita en la actualidad es Biotherm. Mi madre siempre utilizó estos cosméticos. Y cuando pasé a ser el rostro de la marca, enseguida pensé: ¡esto es una señal!
Siempre llevo conmigo. El móvil, tinta china de Yves Saint Laurent, brillo de labios Giorgio Armani y un lápiz normal y corriente (no el que se usa para ojos o labios). Nunca sé dónde y cuándo me pondré a dibujar. Por ejemplo, en el restaurante a menudo hago bocetos en las servilletas de papel.







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