
Según estimaciones de Fun&Sun, cerca de la mitad de los clientes rusos que planeaban sus vacaciones en los países del Golfo Pérsico mantienen su intención de viajar, incluidos los destinos internacionales. Aproximadamente un 20% de los turistas, ante los conflictos bélicos en la península arábiga, han decidido no viajar en la situación actual. El 30% restante se encuentra indeciso y podría modificar sus planes en función de las noticias y los precios.
Turismo emisor: recuperación de la demanda y países beneficiarios
Pese al impacto, el turismo emisor podrá recuperarse con rapidez: las personas siguen queriendo viajar y no están dispuestas a renunciar a las vacaciones durante mucho tiempo. El interés de los rusos por los viajes al extranjero responde tanto al deseo de prolongar la temporada de playa como a la búsqueda de nuevas experiencias. En los últimos años, las compras se han convertido en un motivo de viaje en sí mismo: antes los rusos viajaban a Europa por las novedades de moda, mientras que ahora el destino es China.
Los principales beneficiarios de esta redistribución de la demanda son Egipto, Turquía, Vietnam y China. Egipto se perfila ya como el destino estrella de la temporada. Tras el desplome inicial de las ventas al comienzo del conflicto, la dinámica ha pasado rápidamente a ser positiva: el número de reservas aumentó entre un 30% y un 40% en la última semana.
Turquía, por su parte, está tratando de atraer nuevos viajeros rusos con ofertas especiales, con descuentos que alcanzan el 50% en algunos hoteles. Los hoteleros turcos se ven impulsados a adoptar estas medidas también por la reducción del flujo turístico procedente de países europeos hacia las costas turcas.







{{comment.Author.Name}}
{{comment.PostDate}}